Todo cambió

Un icono del pasado a todo color

«Nunca se ha creado algo tan elegante  ni tan bien concebido,  con una ejecución tan precisa ni tan práctico»

Le Corbusier

 

Entre 1845 -1920, el mueble curvado de Viena fue la denominación del mueble de madera curvada de fabricantes de Austria-Hungría como Hermanos Thonet, Jacob&Josef Kohn, Hijos de D.G Fischel y en España de Ventura Feliu e Hijos, Salvador Albacar, Luis Suay y tantos otros seguidores del llamado estilo Thonet.

La silla nº 14 de 1859, es la silla de las sillas. 6 piezas de madera, 4 puntillas, 2 tornillos y 2 tuercas. Estos elementos significaron para Gebrüder Thonet en 1867 una medalla de oro en la feria de Paris, con una producción de más de 5 millones de unidades hasta 1930, conquisto los mercados de todo el mundo. Esta silla trajo con ella una nueva visión en la producción de mobiliario. Técnicamente muy sencilla, pocas piezas, barata de fabricar y económica en los puntos de venta, fácil de transportar y muy resistente.

La Mecedora de Thonet «columpio de soñadores», una obra maestra que ha dejado su huella en el recuerdo, en la literatura, o en la fotografía. El pintor valenciano Joaquín Sorolla fue objeto de un retrato en una mecedora en 1907 por parte de su suegro Antonio García Peris, fotógrafo y escenógrafo con quien se inicio en su magistral manejo de la luz.

TARACEA

Delicado Oficio

Nobleza y belleza

La taracea es una de las técnicas artesanales de origen nazarí que aún perdura en el tiempo. El origen etimológico de esta palabra es el vocablo árabe tarsí,  que significa incrustación. Y es que la taracea es una técnica que consiste en incrustar sobre la madera pequeñas piezas de maderas de otros colores o, incluso, de materiales como hueso, marfil, nácar o metal, creando llamativas figuras geométricas de gran belleza ornamental.

Se creaban  objetos de mobiliario, tableros y cofres para las clases más acomodadas. Fue en la época nazarí cuando esos talleres artesanales de ebanistería alcanzaron su máximo esplendor. Incluso comenzaron a ponerse en marcha talleres moriscos en distintos puntos de la Península, dejando un legado que se consolidó durante los reinos cristianos. Hoy en peligro de extinción.

Uno de los lugares donde se pueden contemplar piezas de taracea de gran calidad es el Museo de la Alhambra. En él se puede ver mobiliario recubierto de taracea elaborada por madera fina, plata y marfil. También destacan un tablero de ajedrez de los siglos XIV-XV y las puertas de una antigua alhacena fabricadas con madera de ciprés y decoradas con distintos diseños.

Disponemos de una amplia gama de maderas tropicales, ribetes, junquillos, filetes, cenefas…

Si no lo tenemos, lo buscamos

... si existe lo encontramos

Ha Vuelto

Irrumpe de nuevo. Cálido, natural y renovado.

El uso de la rejilla vegetal viene de antiguo, su uso en sillas y muebles fue una verdadera innovación, permitiendo nuevos consumidores y diseños abandonando el uso casi exclusivo de la madera. Durante los s. XVII Y XVIII se utiliza en muebles lujosos, como en los asientos de estilo Imperio o Victoriano, hasta que Thonet lo popularizó entre los más humildes. Picasso lo convirtió en inmortal en su obra “Naturaleza muerta con silla de rejilla”.

Sus patrones fueron adquiriendo complejidad y sofisticación. Un trabajo de artesanía, cosida a mano, elaborado por mujeres y jóvenes hasta que en 1870 Gardiner A. Watkins y Levi Heywood  inventaron la máquina para tejer la fibra de rattan en paneles. Naciendo la rejilla prefabricada, tal y como se comercializa hoy día.

El diseño octogonal, surgió en China durante la Dinastía Ming … fue la escuela alemana Bauhaus que hizo del diseño industrial su religión, la que recuperó el uso de la rejilla, combinándolo con el acero tubular inspirado en la estructura de una bicicleta naciendo la silla CESCA de Marcel Breuer.

Para todos los gustos

Grandes, pequeños, lisos, estampados...

Escoger un pomo o tirador no es fácil, muchas dudas rodean esta decisión… elegir entre estética o ergonomía, es la primera. Hoy el mercado ofrece infinitas posibilidades, y hay opciones para todos los gustos, para todos los estilos y para todos los bolsillos. Pero en lo que estamos de acuerdo todos, es que son imprescindibles para darle un “toque” especial a cada estancia, y recuperar nuestro carácter.

Cientos de formas, materiales, o acabados. Minimalistas, clásicos o vanguardistas… Rústicos, ostentosos o muy simples, económicos o todo lo contrario, nacionales o de importación, pintados a mano, o incluso para que los puedas pintar tú, grandes o pequeños, No es lo mismo una cocina, que un dormitorio infantil, un salón que un baño… latón o porcelana para los muebles más clásicos, aluminio y zamak para los vanguardistas. Los cobres, negros, grafito o los decapados vintage como últimas tendencias. Pero solo tu imaginación tiene la última palabra.

Las puertas de nuestras ciudades (I)

Símbolos de madera

La puerta es un elemento casi permanente en la arquitectura.  Y son las tarjetas de presentación de nuestra propia historia. Si nos fijamos en las puertas de nuestras ciudades, podríamos aventurarnos a dibujar capítulos del carácter de la sociedad, de su economía o de su clima… Las puertas de entrada a las ciudades medievales tenían un marcado carácter fortificado, eran cojuntamente con sus murallas su primera línea defensiva. Protección, control y seguridad para sus habitantes. Advertencia e Intimidación a los forasteros.  Peajes para los comerciantes. O grandes lobbys de reunión bajo sus resguardados soportales.

Si has experimentado la sensación, de atravesar alguna… sabrás de lo que hablo, obras de los maestros gremiales, en su mayoría anónimos del siglo XV y XVI, titanes de madera, enmarcados en sillares de piedra, un símbolo de poder y grandeza. Custodiando durante siglos el alma de la ciudad. Testigos mudos del paso del tiempo.